domingo, 27 de noviembre de 2011

3msc.

Voy por la vida en moto, dando bandazos a doscientos por hora, porque no quiero darme cuenta de lo que pasa al rededor. Pero de repente alguien me dice tranquilo, que afloje, y cuando aflojo, me doy cuenta de las cosas. Me doy cuenta que esta sonando mi canción favorita, que hoy es martes y trece. Cosas pequeñas, y ella, me enseña a ir despacio, y me sienta bien.
Ya no hay vuelta atrás, lo siento. Y justo entonces intento recordar en que momento comenzó todo, y descubro que todo comenzó antes de lo que pensaba. Mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento cuando me doy cuenta de que las cosas ocurren solamente una vez.

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